
나 El autor

Lo escribió Leandro Cho.
Argentino-coreano. Hizo este diario para él, porque escribe mejor de lo que habla.
Yo heredé el silencio. Por eso hice un cuaderno para lo que no aprendí a decir.
De la carta final del diario
Hay cosas que nunca supe decir en voz alta. A mi ex, a mis viejos, a mi familia. Escritas me salían; habladas, no.
Este cuaderno lo armé para mí. Cien preguntas que no me animaba a hacerme, y hojas que se cortan para que la respuesta le llegue a quien tiene que llegarle.
Si a vos también te pasa que escribís mejor de lo que hablás, es para vos.
LeandroEl libro termina con una carta sobre la historia de su familia: la colonización japonesa, la guerra, la migración a la Argentina. Esa carta explica de dónde sale el diario. Se lee recién al final, y eso es parte de comprarlo.



¿Quién sos sin tu nombre y tu apellido?
¿Qué estás fingiendo que no te importa?
¿Le tenés más miedo al amor o a la soledad?
Definí una vida buena. No la que te enseñaron. La que descubriste. O la que estás buscando.
¿Cuál era tu refugio cuando las cosas se ponían difíciles de chico? ¿O te arreglabas solo?
Hay 100. Ninguna se contesta rápido.
Ver seis más
¿Dónde te sentís más vos? ¿O todavía lo estás buscando?
¿Qué es lo último que hiciste lento, con atención, sin apuro? Si no te acordás, esa es la respuesta.
¿Qué se te pegó de tu familia? Lo que agradecés y lo que no.
Algunos en tu familia vinieron de otro lado. ¿Qué te llegó de ahí sin que los conocieras?
¿Cuál es la mentira piadosa que te contás todos los días?
¿Qué te agradecés a vos por haber llegado hasta acá? Si no te sale, escribí qué te costó llegar.
Lo que viene en la caja. Todo, en una sola.
No es un pack. Sin los sobres y la tijera, la hoja no se puede cortar ni entregar. Es el producto.
$77.000. Un solo precio, todo incluido en una caja. Primera edición de 300 unidades.
Cien preguntas en cuatro capítulos. El orden no se elige.
Reconocer
¿De qué te venís haciendo el distraído con tu propia vida?
Recordar
¿Qué lugar de tu infancia seguís buscando sin darte cuenta?
Cargar
¿Qué rencor estás cuidando como si te sirviera de algo?
Reescribir
¿De qué te vas a arrepentir si no cambiás nada?
Y entre las preguntas hay retos sorpresa que se hacen fuera del papel. Uno: ir solo a una plaza. El libro te dice cuándo.
La hoja, por delante y por detrás.
¿Quién sos sin tu nombre y tu apellido?
Frente
- 1Para ______. Si la respuesta es para alguien, acá va su nombre.
- 2La línea de corte. Punteada, al costado. Se corta con la tijerita de la caja.
- 3La pregunta. Sin número y sin capítulo: cada una se lee como si fuera la única.
- 4Los renglones. Para lo que te salga. Pueden quedar vacíos.
- 5Atte. y fecha. Se firma y se fecha, siempre. Es lo que la vuelve un documento.
No hace falta llenar la hoja. El espacio que dejás no es lo que te faltó: es lo que todavía no te pasó.
Y el dorso es para volver. Cada hoja queda fechada. Cuando la abrís de nuevo dentro de diez años, contestás atrás, con la fecha nueva debajo de la vieja. Una vuelta por década, y te dura toda la vida.
Sin el nombre me queda lo que hago cuando nadie me ve.
— todavía sin contestar —
Dorso · dos fechas
Lo que vas a tener escrito en cien días.
Una pregunta por día son tres meses. No hay obligación de ritmo, pero si lo seguís, esto es lo que pasa en el camino.
Escribís, firmás y fechás.
La primera pregunta del libro. No hace falta llenar la hoja: lo que dejás en blanco es lo que todavía no te pasó.
¿Quién sos sin tu nombre y tu apellido?
Ya hay una hoja que no es para vos.
Diez preguntas contestadas. Casi seguro una de esas respuestas le pertenece a otra persona: la cortás, la metés en el sobre y se la das. Es la primera vez que el cuaderno se rompe.
¿Qué deseás que no te animás a decir en voz alta?
Terminaste Reconocer. Empieza Recordar.
Veinticinco hojas firmadas y el primer proverbio coreano en la hoja 26. Las preguntas dejan de hablar de hoy y empiezan a hablar de dónde venís.
¿Cuál era tu refugio cuando las cosas se ponían difíciles de chico?
Llegás a la mitad.
Cincuenta hojas firmadas y cambia el capítulo. De acá en adelante las preguntas pesan más: lo que cargás, lo que no soltás, lo que cuidás como si sirviera.
¿Qué rencor estás cuidando como si te sirviera de algo?
Cien hojas firmadas. Las que quedaron y las que ya no son tuyas.
La hoja 100 te manda de vuelta a la primera. Después viene la carta del autor: por qué existe este libro. Se lee recién ahí, y eso es parte de comprarlo.
Volvé a la primera: ¿quién sos? Esa distancia sos vos.
Volvés, y contestás atrás.
Cada hoja quedó fechada. Cuando la abrís de nuevo, escribís al dorso con la fecha nueva debajo de la vieja. Una vuelta por década, y te dura toda la vida.
Los días son una referencia. Hay quien contesta tres en una noche y después no lo abre por dos semanas. Está bien.
Veinte proverbios coreanos entre las preguntas.
El autor es argentino-coreano. No es decoración: cada refrán abre la pregunta que viene después, con su pronunciación y su traducción.
Esto no es terapia.
No reemplaza a nadie, y el libro lo dice adentro. Es un cuaderno con preguntas y renglones. Da el lugar y la pregunta; no enseña nada.
Sí sirve para llegar a una sesión con algo escrito, que muchas veces es lo que más cuesta. Y para decir por escrito lo que todavía no sale en voz alta.
Cada pregunta fue revisada por psicólogos antes de imprimirse, para que sea honda sin lastimar.
- Si estás pasando un momento difícil, no esperes al cuaderno. Las líneas de ayuda son gratuitas y atienden todos los días:
- Centro de Asistencia al Suicida: 135 desde CABA y GBA · 0800 345 1435 desde todo el país
- Salud Mental, línea nacional: 0800 999 0091
- Todas las líneas, actualizadas, en chouse.com.ar/ayuda. Están impresas también dentro del diario.
Volvé a la primera: ¿quién sos? Esa distancia sos vos.
NA es el único de CHOUSE que se juega solo. Vienen dos más: SARANG, de a dos, y URI, en grupo.